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Esta curiosa solución promete arreglar definitivamente el problema de estacionar la bici con seguridad.
Entre los inconvenientes de utilizar habitualmente una bicicleta como medio de movilidad figura siempre ese miedo que nos invade cuando la estacionamos en la calle y nos alejamos de ella. Miedo de que pueda sufrir daños o, aún peor, miedo ante la posibilidad de que nos la sustraigan.
Ahora la compañía norteamericana Alpen propone su 'Basecamp', una interesante propuesta que aspira a solucionar esta problemática. Se trata de una cápsula que nos permite guardar la bicicleta en su interior, protegida con un cierre de seguridad.
Hasta la fecha, lo habitual cuando el ciclista urbano termina de utilizar su montura es dejarla en el mismo garaje del coche o, en su defecto, el trastero o habitación de la casa con más espacio disponible. Lugares todos ellos no demasiado convenientes, si bien mejores que aparcarla en la calle durante toda la noche.
La Basecamp viene a servir como un 'garaje' específico para bicicletas. Realizada en plástico de alta resistencia, soporta las duras inclemencias del tiempo y representa un primer obstáculo disuasorio para los posibles ladrones. El segundo obstáculo para éstos lo representa la cerradura del compartimento, la cual es electrónica y sólo se puede abrir mediante una app en el smartphone del usuario.
Dicha aplicación de acceso 'sin llave' permite, además de bloquear y desbloquear la compuerta de la cápsula, compartir la clave de apertura con un cierto número de familiares o amigos.
La seguridad viene complementada por un mecanismo que permite anclar la cápsula directamente al suelo. Esto se combina con una red integrada de sensores que pueden disparar una alarma acústica en el caso de que el ladrón consiguiera abrir la cubierta.
Por dentro la Basecamp está preparada para acoger la mayoría de bicicletas del mercado, siendo posible almacenarla de pie gracias a los apoyos para ambas ruedas que incorpora. El espacio restante puede aprovecharse para almacenar herramientas (como, por ejemplo, el inflador de los neumáticos) e, incluso, una abertura en la parte posterior hace posible pasar un cable para recargar la batería de una bici eléctrica.
Hasta el momento el éxito de la Alpen Basecamp ha sido arrollador, agotando las reservas de su edición de lanzamiento en EE UU. Así pues, para ver esta cápsula por nuestros lares, tendremos que esperar un poco más. Como referencia de precio, la página web de la compañía lo fija en unos razonables 2.328 euros.